SERIES | TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN AL TRONO
Hace
muy poco terminó la séptima temporada de “Juego de Tronos” (formalmente
conocida como Game of Thrones o GoT),
la serie que es tema de conversación en todo el mundo, más allá de la
diversidad de opiniones. La primer temporada, lanzada en el año 2011 de la mano
de David Benioff y Daniel Weiss (D&D), hizo popular en todo el mundo la historia
escrita por George Martin desde 1996, tomando el nombre de Juego de Tronos por la primer entrega de la saga Canción de Hielo y Fuego.
Esta
novela de fantasía épica cuenta la eterna disputa por un trono hecho de
espadas. Está escrita desde los puntos de vista de los diversos personajes,
todos prescindibles y con una profundidad Tolkiana en todo lo que los rodea. Tanto
la cultura como las personalidades de los personajes están fuertemente
atravesados por la vasta geografía y la diversidad climática de los Siete
Reinos de Poniente y del continente de Essos, en el cual se utilizan idiomas originales
como el Dothraki y el Valirio con sus variantes (adaptados a la pantalla con la
ayuda de David Peterson de la Language Creation Society).
Así que, ¿Por dónde nos lleva la serie?
Así que, ¿Por dónde nos lleva la serie?

La
historia original de Martin se desdibuja a lo largo de las temporadas,
principalmente a partir de la 4ta, por el desfasaje de tramas. Para entrar en
contexto, es necesario aclarar que tanto la primera como la segunda temporada
son adaptaciones bastante fieles del primer y segundo libro Juego de Tronos y Choque de Reyes, respectivamente. La tercera temporada tomó la
mayor parte de lo que corresponde al tercer libro, Tormenta de Espadas, pero debido a su extensión los creadores
dejaron algunas tramas para continuarlas en la cuarta temporada.
Aquí
empieza el problema, ya que el cuarto libro de la saga, Festin de Cuervos, sólo toma la mitad de los personajes para el
desarrollo de la historia, y el resto continua de forma simultánea en la primer
mitad del quinto libro, Danza de Dragones.
A partir de esto, D&D deben organizar sus guiones, y la cuarta temporada
toma un poco de los últimos tres libros.
Ya
en la quinta temporada podemos ver cómo, por un lado se continúa con algunas
tramas del quinto libro, por el otro, historias que habían quedado atrás del
cuarto y otras que ya sobrepasan las ideas plasmadas en la novela de Martin.
Para la sexta y séptima temporada, Weiss y Beinoff utilizan datos del aún no
lanzado sexto libro Vientos de invierno y
mucho material original. En una entrevista realizada antes del estreno de la
séptima temporada, David Benioff dice que “es
imposible hacer un trabajo como este sin saber a dónde se va, sabemos el final”,
por lo que el espectador debe confiar en el criterio de dichos señores. Sin
embargo, no se debe tomar la realidad de los personajes de la serie como
referencia a lo que vendrá próximamente en los libros, ya que el mismo Daniel
Weiss ha dicho que “es posible que a
partir de cierto punto los personajes tengan dos historias, por un lado estará
la historia de HBO y por otra la de los libros de George [Martin]”.
Podríamos
decir que a estas alturas, Game of
Thrones es un fanfiction con un increíblemente alto presupuesto, pero no
sólo eso. Como dice en una entrevista Daniel Weiss, “una adaptación no es un matrimonio en el que haya que guardar fidelidad”.
Algo que llama la atención de esta séptima
temporada es la cantidad de referencias a situaciones, objetos y diálogos de
las temporadas anteriores, ya sea de los mismos personajes o de otros a los
cuales citan deliberadamente, y que sólo puede percibir un fan entendido más
allá de lo que muestra la pantalla.
Algunos
ejemplos con spoilers: reaparece la
daga utilizada por el presunto asesino de Bran en la primer temporada (y que
tiene un significado importante para los hermanos Stark), las citas de Tyrion
de sí mismo (un chiste recurrente cuando se trata de frases célebres), los
beneficios de hincarse ante la reina remarcados por distintos personajes hacia
Jon Snow usando las mismas palabras que él hacia Mance Rayder en la quinta
temporada, y claro, todas las referencias a la
ya confirmada verdadera identidad
del bastardo de Ned Sark que ahora es Aegon Targaryen.
Y
aquí sucede algo inesperado. Las referencias no son solo a diálogos relevantes
en la historia de los personajes, sino también a las teorías y los memes de los fans, como vemos cuando Ser
Davos menciona el eterno chiste que se comenta desde la tercer temporada sobre
Gendry remando su bote.
"Los directores y guionistas siguen el camino abierto por el interés de la audiencia"
Y
¿por qué esto es tan interesante? Porque Benioff y Weiss (y su equipo) están
perfectamente al tanto de cuáles son los comentarios de los críticos y los fanáticos
de la serie, los puntos fuertes, las fallas y los huecos, y son capaces de
llevar la serie donde los fans les indican. Tanto con eventos importantes como
con algún comentario, los directores y guionistas siguen el camino abierto por el
interés de la audiencia y transportan la serie a otro nivel, donde las
opiniones son tomadas en cuenta, donde hay una complicidad entre el espectador
y las mentes detrás de cámaras, donde tienen lugar el feedback y el dinamismo, donde todos podemos ser parte de la
construcción del final que llegará, según dicen para el año 2019.







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