CINE | DEATH NOTE DE NETFLIX: SUAVEMENTE, MÁTAME

septiembre 06, 2017



Cómo una obra puede arruinar el currículum de Netflix como la única productora que sigue haciendo producciones interesantes.

Por Branko Aime.



Existen ciertas palabras que pueden producir conflictos a gran escala. Se pelearán guerras en el futuro entre facciones que crean ser dueños de la definición de la palabra adaptación: Death Note (Netflix, 2017) puede transformarse en un conflicto aislado que los libros recordarán como los inicios de esta guerra.

Ataquemos lo obvio: Death Note no es mala por tener un L negro, un Light teñido y con cara de gil o una chica que no se llama Misa. Es mala por una gran cantidad de razones, pero ninguna de ellas se refiere a la raza de los personajes, a su occidentalización, o a las diferencias con el manga escrito por Tsugumi Ōba e ilustrado por Takeshi Obata.

Light Turner es un pequeño genio de secundaria que un día se encuentra la Death Note, un cuaderno que puede matar a las personas cuyos nombres sean escritos en él. Hay quien dice que es el Diablo el que está en los detalles, pero también allí están los agujeros de la trama. La primera vez que vemos a Light, está haciendo la tarea de un compañero, quien procede a pagarle por ella y vemos que tiene varias copias de la misma tarea, de varios alumnos. La pregunta es ¿por qué todos le pagan a Light si pueden copiarla entre ellos, gratis?

Esto puede parecer caprichoso, pero ilustra varios puntos débiles de la película. Por un lado, Light no es tan inteligente como el guión dice que es, de hecho jamás vemos un acto de verdadera perspicacia o inteligencia de su parte a lo largo de la película. Por el otro, varias escenas y personajes se plantean arbitrariamente para mover la trama del punto A al punto B. Y por último, el director intenta conformar a los fans e incluir a personas que jamás habían escuchado antes de Death Note, tomando referencias, quedándose a mitad de camino y poniendo en una posición incómoda a todo el mundo. Además, por supuesto, la trama tiene más agujeros que Light al final del anime.

La película en general hace agua en muchos lugares. Las deducciones de L, por ejemplo, caen en dos categorías: las que son tomadas de la obra original, pobremente explicadas y las que extrae de una parte del cuerpo muy vulgar para nombrar. Por ejemplo, en un momento sin razón aparente, L pone en riesgo la vida del padre de Light, retando a Kira a matarlo en vivo y en directo, lo que recrea una secuencia del manga original, si no fuese porque diez minutos antes, L ya había puesto su propia vida en riesgo de la misma manera. La razón: el mejor detective del mundo tenía una sospecha de que Light podría ser Kira. Claro, con carne de cañón gratuita cualquiera puede probar sus teorías y ser el mejor detective del mundo.

Pero quizás el mayor error de Death Note se encuentra en su esquizofrenia de género, ya que a veces es un drama, otras es una película de terror al estilo “Destino Final”, otras es un romance adolescente y al final L persigue a Light al estilo Liam Neeson e intenta dispararle. Magnífico.

No obstante, estos errores no son los únicos, ya que la película esta plagada de ellos. La fotografía es aburrida, prototípica y estática, cuando no es simplemente perezosa y falta de ideas. La musicalización es incoherente y recurre a géneros dispares sin acompañar en nada lo que sucede en pantalla. Las actuaciones van desde mediocres a pésimas, sin hablar del grito de nena chiquita que da Light cuando conoce a Ryuk.

De hecho, tal vez el único acierto de la película sea Ryuk, que no sólo tiene un trabajo increíble de CGI, sino que es interpretado en voz por William Dafoe, que tiene la capacidad de poner nervioso a cualquiera sólo con una risa entre dientes, aún sin mirarle la cara, que de por si es bastante más fea que la de nuestro shinigami.

Al final de cuentas, Death Note no es mala por no recrear la obra original, aunque parte de sus pecados es intentar reproducir momentos de esa obra fuera de contexto y sin preguntarse su intención original. Es mala en su propia lógica, por sus propios méritos, pero además, es una traición a la filosofía de Death Note.

El tema central dentro de Death Note era la pregunta sobre la justicia. El valor de la justicia no es igual dentro de occidente y no está mal acercar la obra a nuestros valores, el problema es cuando la visión sincera, profunda, contradictoria y filosófica sobre la justicia se transforma en una visión lavada, sin sustento, cuasi hollywoodense en el que los buenos ganan y los malos matan gente. El único cuestionamiento que un personaje tiene sobre la justicia es L, cuando quiere matar a Light con la Death Note y es representado como un descenso a la oscuridad. Tan cliché, tan barato, tan alejado de la esencia de la obra. Eso es lo realmente imperdonable.



REDACCIÓN: Branko Aime | FOTOGRAFÍA: IMdb | SERIES | SOLO PARA ENTENDIDOS 2017

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